«La novela feelgood de viajes es aquella que hace sentir bien al lector gracias a su trama amable, y que se desarrolla en un destino evocador que le invita a soñar con un gran viaje. Descubre todo lo que debes saber para reconocer este tipo de novelas de periplos inspiradores».

Si te gustan los viajes y la literatura, estás leyendo el artículo adecuado. Vas a sumergirte de lleno en unas novelas que conjugan la descripción de un destino de ensueño con una historia que te alegrará el corazoncito.
¡Acompáñame en esta gran aventura literaria!
¿Qué encontrarás en este artículo?
- Aprenderás qué son las novelas feelgood de viajes y a distinguirlas.
- Te mostraré mis trucos para hacer que los viajes sean muy feelgood.
- Conocerás los mejores destinos feelgood para viajar.
ÍNDICE:
- ¿QUÉ ES LA NOVELA FEELGOOD?
- ¿QUÉ PARTES COMPONEN UNA NOVELA FEELGOOD?
- ¿QUÉ ES UNA NOVELA FEELGOOD DE VIAJES?
- NOVELAS PARA VIAJAR SIN SALIR DE CASA
- CÓMO HACER QUE TU VIAJE SE FEELGOOD
- LOS DESTINOS MÁS FEELGOOD PARA VIAJAR
¿Qué es la novela feelgood?
Una novela feelgood es aquella que nos hace sentir bien, que nos saca una amplia sonrisa mientras la leemos y cuyo final feliz nos deja con buen sabor de boca.
El género feelgood tiene su origen en Inglaterra. Tras la Segunda Guerra Mundial, este tipo de literatura surgió como consuelo de los duros tiempos de crisis sufridos en el país. En aquella época, los lectores necesitaban historias agradables, amables, con una bonita ambientación y un final satisfactorio que les distrajese por un momento de todas las penas acontecidas. Eran libros para evadirse.
Pronto, esta corriente se fue extendiendo al resto del mundo, donde este tipo de narraciones cada vez eran más populares, hasta llegar a nuestros días, donde vuelven a tomar fuerza en los tiempos convulsos en los que vivimos.

Aunque las tramas de las novelas feelgood son sencillas, suelen tener trasfondo y tratar temas complicados como el divorcio, las enfermedades, las pérdidas… pero todo ello siempre se aborda con optimismo. Son relatos que invitan a vivir la vida al máximo, a disfrutar de los pequeños placeres y donde, pese a las adversidades, el sentido del humor suele estar presente y los personajes tienen una evolución personal importante hacia un futuro mejor; hacia la felicidad.
En este tipo de novelas, los detalles toman gran protagonismo. Los lectores suelen conectar con la historia gracias a las completas descripciones de situaciones y lugares. Así, mientras leen, pueden llegar a sentir la brisa suave en la cara frente a una playa paradisiaca, el calor en las manos junto a una chimenea en las montañas, o el olor de una taza de chocolate recién hecha en una pequeña cafetería de pueblo. Los detalles son los que dotan a la novela feelgood de un ambiente agradable donde perderte durante horas. Un refugio donde encontrarte cómodo y sereno mientras lees… y esto ejerce gran poder terapéutico. Ante la pregunta, ¿qué puedes leer para sentirte mejor?, sin duda, una novela feelgood es una gran opción.
Por otro lado, los paisajes idílicos son un plus en la trama. Los lugares encantadores son el escenario perfecto para este tipo de narraciones, por eso encontraremos hermosos castillos, bibliotecas muy cuquis, confortables hotelitos ubicados en destinos preciosos… Además, estas novelas feelgood ofrecen calidez gracias a sus escenas adorables llenas de humor, esperanza, paz, belleza y amor. La amistad, la familia, la solidaridad, la empatía… son claves en este tipo de libros. En definitiva, la sensación de bienestar cuando lees feelgood está siempre latente. Y lo mejor de todo es que ese efecto perdura después de finalizar la novela, cuando recordamos la historia.

¿Qué partes componen una novela feelgood?
Resumiendo brevemente, las novelas feelgood tienen 5 características esenciales: una atmósfera agradable con escenarios evocadores, tramas sencillas y personajes que se crecen antes las adversidades, una alta dosis de positivismo y resiliencia, humor ligero y un final feliz. Vamos a desgranar cada una de estas peculiaridades que hacen de este género uno de los preferidos de los lectores.
- Atmósfera agradable con escenarios evocadores: La atmósfera que envuelve la novela crea una efecto de calidez, de confort, de tranquilidad y paz. El lenguaje positivo y alentador, así como los mensajes de esperanza, abundan en la trama. Por otra parte, los sentidos se agudizan con las amplias descripciones de los olores, los sabores, los colores, el tacto… Al lector le parecerá que puede sentir el entorno donde surgen las escenas. Y por supuesto, esos entornos tienen que ser lo más espectaculares y sugerentes posibles. Es por eso que encontramos historias que se desarrollan en coquetas librerías y cafeterías, hoteles acogedores, playas exóticas, pueblitos con encanto, montañas nevadas donde respirar aire puro… El paisaje es un protagonista más de la novela, tomando gran relevancia en la trama. Todo esto hace que, en conjunto, la sensación al leer la novela sea placentera.
- Tramas sencillas y personajes que se crecen ante las adversidades: Sus personajes suelen ser con rasgos amables y les coges cariño fácilmente. Muestran sus virtudes y defectos, y eso hace que empatices con ellos, e incluso, puedes verte reflejado en sus actos o vivencias. Los protagonistas tienen problemas que solucionar, ya sean personales, laborales o emocionales, y eso hace que, a primera vista, la historia tenga algunos tintes dramáticos, sin embarco, afrontarán las adversidades con coraje y optimismo, haciendo que evolucionen mientras superan sus infortunios. Los conflictos no son potentes, así que la violencia o el sexo explícito prácticamente son inexistentes. La historia en su totalidad tiene mucha fuerza, por lo que los giros extremos puntuales no son abundantes. Aquí lo importante son los personajes y sus vivencias. Sí que pueden llegar a ser muy románticas, en el sentido más light de la palabra, mostrando, por ejemplo, las faces iniciales del enamoramiento. También las relaciones saludables de amistad y amor entre familias y amigos suelen estar muy presentes.
- Alta dosis de positivismo y resiliencia: Los mensajes de ánimo, de aliento, la esperanza, la motivación, el seguir adelante, el no rendirse pese a las adversidades… todo lo que genere una impresión de bienestar y de empuje es bienvenido en las novelas feelgood.
- Humor ligero: Estas novelas suelen tener un toque de humor sutil que hace que podamos sonreír y relajarnos, sobre todo en los diálogos, que suelen ser naturales y espontáneos. A veces encontramos al mayordomo impertinente que todo lo sabe, la señora cotilla que se entera los chismes, o una amiga o hermana que no tiene pelos en la lengua… Este tipo de humor agudo y divertido se encontrará, sobre todo, en los personajes secundarios.
- Un final feliz: Esta es una premisa indiscutible que deben cumplir este tipo de novelas. Si no tienen final feliz, no son feelgood. Ese final puede que no sea del todo el que esperamos, quizá haya una pérdida o no se consiga lo que se desea, pero la percepción de superación, aceptación y bienestar siempre estará latente, por lo que el final nos dejará, como mencioné al principio del artículo, con buen sabor de boca.

¿Qué es una novela feelgood de viajes?
Primero debemos empezar hablando de la literatura de viajes, que es un género que recoge historias en forma de relato, crónica o novela en las que el escritor narra sus experiencias descubriendo nuevos destinos. Una novela de viajes recoge los acontecimientos que suceden en un periplo en uno o varios enclaves determinados. Además de mostrar los lugares que se visitan, hablan de las culturas, las sensaciones, las personas que se cruzan por el camino… así como los aprendizajes e impresiones obtenidos a lo largo de la ruta.
Es característico de la literatura de viajes que sea narrado en primera persona. El viajero es el gran protagonista, el que cuenta todo lo que ha sucedido en su aventura. Un libro de viajes contiene un itinerario concreto, o uno o varios lugares específicos que se describen con detalle, pero es importante tener en cuenta que esa ruta o lugar pueden ser real o ficticio. Por ejemplo, el libro «Viaje al centro de la tierra» de Julio Verne, es considerado para muchos como una novela de viajes, pero la historia se desarrolla en un mundo inventado por el autor. Es un viaje de fantasía.
El origen de la literatura de viajes y aventuras moderna se remonta al siglo XIV. Son muchos los escritores de este tipo de novelas. Entre los autores más famosos podemos citar a David Livingston, Julio Verne, Ernest Hemingway, Paul Theroux, Martín Caparrós, Thor Heyerdahl, Robert D. Kaplan y Alexandra David-Neél. En España encontramos a Paco Nadal, María Belmonte Barrenechea, Aurora Bertrana y Javier Reverte entre otros.
Una vez que sabemos que es la literatura de viajes, si hablamos de novela de viajes feelgood, nos referimos a aquella donde se narra un viaje en concreto o que habla de un destino en particular y lo describe en profundidad y donde la historia que cuenta incluye los elementos característicos del género feelgood: una atmósfera amable, un escenario evocador, una trama sencilla y personajes que se crecen ante las adversidades, grandes dosis de positivismo y resiliencia, algo de humor ligero y un final feliz. Este tipo de novelas puede ser autobiográficas o de autoficción (basadas en hechos reales pero incluyendo una trama de ficción), pero también ficticias por completo.
Por tanto, una novela de viajes feelgood tiene dos objetivos: por un lado, mostrarte un destino fantástico durante un viaje, con una ruta que incluso podrás llegar a replicar en tu próxima escapada, o hablarte de un enclave en concreto que podrás conocer o imaginar a fondo gracias a las descripciones. Por otra parte, ofrecerte una historia cálida en la que sumergirte durante horas que te haga sentir bien.

Novelas feelgood para viajar sin salir de casa.
Entre la literatura tradicional de aventuras, encontramos numerosos libros de viajes que nos transportan a lugares fascinantes, con los que viajamos mentalmente sin salir de casa. Por ejemplo, Javier Reverte nos lleva al continente africano en su Trilogía de África, Cheryl Strayed con Salvaje nos acerca al Sendero del Macizo del Pacífico, una ruta que bordea toda la Costa Oeste de los Estados Unidos. Con Paul Theroux recorreremos China en tren con su libro En el gallo de hierro.

En cuanto a las novelas de viajes feelgood, te puedo recomendar las siguientes:
- Érase una vez París de Beatriz Blumen, donde recorrerás las calles y monumentos de París.
- Todo el azul del cielo de Mélissa Da Costa, cuya trama se desarrolla en el Pirineo Francés.
- La librería del señor Livingstone de Mónica Gutiérrez, donde conocerás Londres.
Y por último, mi novela: ¿Y si no vuelvo? Aventuras y desventuras de una antimochilera en el paraíso.
En ella descubrirás Tailandia, en una ruta que te llevará por templos deslumbrantes donde meditar y conectar con nuestra parte más humana, por playas paradisiacas donde perderte unas horas, por selvas de película al más puro estilo Indiana Jones, donde la aventura está asegurada… Un itinerario donde el olor a incienso, flores y café recién hecho lo envuelve todo, donde la luz de los farolillos de papel y las velas iluminan las noches mágicas, donde la brisa marina te refrescará y recordará los buenos momentos en la playa, donde las puestas de sol pueden que sean las más bellas que hayas visto nunca… Te subirás conmigo a un avión, a un barco, a un tren, a una moto, a un tuck tuck… ¡Haremos juntos un viaje inolvidable donde las sensaciones y los sentimientos estarán a flor de piel!
En esta novela de autoficción cuento el viaje más trascendental e importante de mi vida, aquel que realicé recién diagnosticada de mi inusual enfermedad, cuando me encontraba en mi peor momento de salud. Lo que yo no sabía cuando emprendía atemorizada mi periplo, es que los viajes son un instrumento de sanación, tanto para el cuerpo como para el alma.
En el libro narro mis aventuras… y desventuras… en un país exótico que, estoy segura, desearás conocer en persona una vez finalices la novela. Encontrarás toques románticos, de humor y una historia de desarrollo personal de una viajera con discapacidad que viaja sola a un lejano país, al otro lado del mundo. Todo comienza cuando, por casualidad, llega a manos de Sara una vieja y misteriosa guía de viajes con un corto pero sentido mensaje de amor, firmado por un hombre que no conoce… y del que solo sabe su nombre: Pablo. Si quieres saber más sobre la novela, haz click aquí y descubre la sinopsis y lo que han dicho los lectores sobre el libro.
Disponible a la venta en Amazon en formato tapa blanda y en e-book en Kindle (gratis en Kindle Unlimited). Si deseas una edición especial con solapas del libro impreso, con o sin dedicatoria, escríbeme a info@itinerariosparaitinerantes.com y te lo enviaré sin gastos de envío, ¡a cualquier parte del mundo y con un marcapáginas feelgood de regalo!
Cuando la literatura es un instrumento de aprendizaje:
Esta novela, que combina relatos de viajes con una narrativa feelgood, es una herramienta valiosa que puede enriquecer programas educativos, universitarios y de formación en asociaciones sociales y culturales. Si eres profesor/a, padre, madre o perteneces a una organización social o cultural y estás interesado/a en trabajar con mi novela en institutos y centros de manera gratuita, haz click en el siguiente enlace, donde te explico al detalle por qué este libro debería formar parte de tus materiales de enseñanza:
¿Y si no vuelvo?: Materiales para centros educativos u organizaciones sociales y culturales.

Cómo hacer que tu viaje sea feelgood
La filosofía feelgood se puede aplicar a diferentes aspectos de la vida. Para ello, buscaremos realizar todo lo que nos llene de alegría, paz y felicidad. No me refiero solo a practicar yoga o a llevar a cabo grandes caminatas por la naturaleza, las cosas pequeñas como saborear un trozo de dulce o tu taza de té predilecto, escuchar la música que te gusta o bailar, ya sea en soledad o con más gente, leer un libro que te apetezca o ver una serie en casa o película en el cine que te evada durante un tiempo… Realizar aquello que te produce placer, hace que lleves una vida en los términos feelgood.
¿Y cómo podemos trasladar esa filosofía a los viajes? Te voy a dar 10 ideas para que tus viajes sean muy feelgood:
- Empieza la mañana con un buen desayuno que te anime y te llene de energía. Come despacio, sin prisa. No hay que hacerlo corriendo para ir al trabajo, como hacemos durante todo el año. Saborea el desayuno con calma y aprovecha para probar cosas que en otro momento no tomarías, como deliciosos boles de fruta o zumos vigorizantes. Y por la tarde, no hay nada mejor que una buena merienda. ¡Ummm, vamos a darnos un capricho con un chocolate o té con pastas al más puro estilo inglés! ¿Te animas?
- Entre visita y visita, deja tiempo para el descanso. Ya sea para pasar la tarde chapoteando en la piscina del hotel o para dormir un poco más y no levantarte tan temprano (o hacer la siesta typical spanish). Recarga las pilas todo lo que puedas.
- Viaja lento, disfrutando al máximo de cada paisaje, cada sensación, cada aprendizaje. Los mejores viajes no son aquellos en los que ves rápido muchas cosas (yendo como pollo sin cabeza de acá para allá), son los que te transforman por dentro con las emociones que te transmiten ciertos lugares o personas.
- Hay países donde los masajes son excelentes, así como los balnearios o los spas. También encontraremos aguas termales al aire libre. Aprovecha los tiempos muertos para descansar recibiendo un reconfortante masaje o nadando en aguas calentitas.
- Deléitate con el amanecer o la puesta de sol siempre que puedas. En determinados destinos son un verdadero espectáculo y observarlos, con todo el tiempo del mundo, te llenará de paz y alegría.
- Aprende cosas nuevas que te gusten. Apúntate a clases de cocina, de buceo, sobre cómo preparar ofrendas florales, acude a charlas o museos que te interesen. Cultiva el conocimiento y enriquécete con experiencias diferentes.
- También puedes aprovechar para hacer deporte, sobre todo el que lleva un contacto directo con la naturaleza; como el kayak, el senderismo o el snorkel. Respira el aire puro de las montañas o pásalo divinamente en un día de playa. Te sentirás como nuevo.
- Presta atención a todo lo inédito que se te presenta en el camino (no solo lo que ves), y viaja también con los sentidos: los olores, los sabores, lo que oyes, lo que tocas… Todo ello puede transportarte a gratos momentos de felicidad. Por tanto, déjate llevar por lo bonito y novedoso que te ofrecen otras culturas.
- Para mí, viajar en tren es muy feelgood. Pero no en los trenes megarápidos, me refiero a aquellos en los que puedes ir disfrutando del paisaje. También me encanta moverme en bicicleta por paisajes bucólicos. Elige un medio de transporte que te ayude a conectar mejor con la esencia del viaje.
- Si puedes, reserva tiempo para hacer algo de meditación o yoga, para conectarte contigo mismo durante un ratito y cultivar la mente. Sería ideal que lo practicaras en plena naturaleza. Si no te gusta meditar, no hay nada como un buen libro con una interesante historia para relajarse durante un rato. ¡Y si es una novela feelgood de viajes, mucho mejor!
Mi última recomendación: Recuerda, la filosofía feelgood la puedes aplicar a todas las áreas de tu vida y en tu día a día. Si dedicas tiempo a pensar en lo que te motiva, y buscas ratitos para llevar a cabo todo aquello que te gusta y te hace feliz, tendrás una vida más amable, más inspiradora, más tranquila… ¡Más feelgood!

Los destinos más feelgood para viajar
Como enamorada de los viajes y la literatura feelgood, siempre intento conocer destinos que me transmitan paz y tranquilidad. Lugares preciosos, sugerentes, especiales… Yo diría que incluso mágicos. De los rincones del mundo que he conocido hasta ahora, los que más feelgood me han parecido, son:
ITALIA: ¡Qué decir de la dolce vita! Esos cucuruchos de helado en la Fontana de Trevi en Roma, los paseos en góndola por Venecia, las tardes interminables llenas de arte en los museos de Florencia, ¿o mejor una copa de vino en algún viñedo de la Toscana? ¡Italia te seducirá hasta el tuétano! Creo que es uno de los destinos feelgood por excelencia.

ISLANDIA: Este país tiene algo que atrapa al viajero feelgood. Puede que sea por sus suéters y gorros reconfortantes de lana, o esas tardes de bebida caliente con dulces en las cafeterías de los pequeños pueblos, o sus frailecillos, caballos u ovejitas, tan simpáticos todos ellos, o sus cascadas, volcanes y lagos glaciares, que te dejan con la boca abierta… Ya sea en verano o en invierno, viajar a Islandia es una experiencia transformadora.

NORUEGA: Aquí, la palabra senderismo, llega a su máxima expresión. La naturaleza en Noruega es abrumadora. Comenzando por los fiordos, donde lloré de felicidad al ser testigo de tanta belleza. Luego está el chocolate caliente frente a la chimenea, o los trenes panorámicos, con las rutas más impactantes del mundo, y sus pueblitos de casitas rojas de madera, que parecen sacados de una fábula para niños. ¿Conseguirás ver algún hada o trol bueno en el bosque? ¡En Noruega, todo es posible!

BALI: Otro de los destinos feelgood más aclamados. La llaman la «isla de los dioses», y es que todo en este lugar emana misticismo. Los rituales, la comida, la naturaleza… Bali seduce al viajero nada más llegar con sus interminables playas y bosques exuberantes, con su gastronomía, variada y sabrosa, y no olvidemos su población local, siempre amable y risueña. Toda Indonesia en general es un lugar donde podrás sentirte seguro y en paz, pero Bali se lleva la palma.

Luego también está Holanda, con sus pueblitos de cuento, la República Checa, que en Navidad se llena de mercadillos con olor a galletas y dulces, El Hierro, en las Islas Canarias, considerado un gran remanso de paz… Hay muchos destinos donde puedes pasar unas vacaciones al más puro estilo feelgood. ¡Elige el tuyo y llénate de felicidad en tu viaje!

¿Estás preparado/a para tu momento feelgood?
Ya sea estando de viaje o en casa, busca un rincón cómodo y agradable donde sentarte a leer. Si hace calor, tómate algo fresquito y, si puedes, descansa en una terraza donde sientas la brisa, o lee al aire libre, en la playa o en el campo, con el rumor de las olas de fondo o el canto melodioso de los pájaros acompañándote.

Si hace frío, no hay nada como un mullido sillón donde recostarte. Tápate con una mantita algodonada que te proporcione calor. Prepárate tu bebida caliente preferida y sumérgete en una fantástica historia feelgood que te hará sonreír y emocionarte durante horas. ¿Y si acompañamos este ratito con un postre y una velita o incienso aromático? No escatimes en detalles, ¡es tu momento! Prepárate para un mundo donde todo es posible, donde cada página te transporta a un rincón mágico, donde superamos todo tipo de desafíos. Prepárate para ser feliz con la mejor literatura. ¡Qué más se puede pedir!
Cuéntame viajer@, ¡Me interesa mucho tu opinión!:
- ¿Conocías las novelas feelgood? ¿Puedes recomendarme alguna?
- ¿Cuál es tu novela de viajes favorita?
- ¿Sueles llevar libros para leer cuando vas de viaje? ¿De qué estilo? Históricos, de misterio, románticos…
Recuerda que, si tienes cualquier duda o te apetece añadir información al respecto, puedes dejar un comentario al final de este artículo, enviarme un correo a info@itinerariosparaitinerantes.com o rellenar el formulario que encontrarás en la página de Contacto.
¡Nos vemos por el mundo, viajer@!😊
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Enamorada de las novelas feelgood! Creo que el mundo necesita este tipo de historias amables y llenas de esperanza, que nos inspiren y nos den el valor que necesitamos para afrontar ciertos desafíos porque el sentir que alguien te está contando sus dificultades y las supera con optimismo, resiliencia y dejando que todo fluya, te llega al corazón y saber que después de ciertas adversidades puedes tener un final feliz, te da ánimos para seguir adelante. Las sensaciones que trasmiten cuando las lees son otra de las cosas que más me fascinan de este género y ya, el que esté relacionado con un tema de viajes, hace que sea una lectura perfecta.
Me han encantado los consejitos feelgood. Para aplicar no sólo a los viajes, también a tu día a día.
Felicidades porque te superas con cada artículo ❤❤
¡Muchísimas gracias, Vero, por tu comentario! ¡Yo también soy una enamorada de las novelas feelgood! Tienes toda la razón al decir que necesitamos historias inspiradoras, que nos animen a superarnos y a afrontar los problemas con optimismo. Los libros son una gran fuente de sabiduría y sus narraciones pueden ayudarnos mucho más de lo que nosotros creemos. Como bien dices, este género se basa en transmitir emociones y sensaciones, y si esto lo enmarcamos en el contexto de los viajes, tenemos una novela redonda donde sumergirnos durante horas. Me alegra que te hayan gustado los consejitos feelgood. Yo cada vez los pongo más en práctica buscando ratitos para mí, para disfrutar de lo que me gusta, ya sea sola o acompañada. Mil gracias por leerme y te deseo un verano muy feelgood. Besitossssssss 😘